Caso de proyecto
Reorganizamos el tablero interno que usábamos para seguir lotes de ensayo en Córdoba y Santa Fe. La idea no era sumar gráficos, sino que cualquier persona del equipo pudiera leer el estado de un ensayo en menos de un minuto.
El panel anterior acumulaba planillas de tres campañas. Cada consulta sobre cobertura vegetal o carbono del suelo obligaba a cruzar hojas manualmente, y las fechas de muestreo quedaban mezcladas con las de siembra.
Separamos los datos por tipo: mediciones de campo, observaciones de rastrojo y notas de manejo. Definimos una única fecha de referencia por lote y dejamos las opiniones del equipo en un campo aparte, para no confundirlas con evidencia.
Trabajamos sobre la estructura existente en lugar de rehacerla. Ajustamos los filtros, unificamos las unidades y dejamos una vista simple para consultas rápidas desde el celular, en el campo.
Antes, revisar un lote de rotación maíz-soja implicaba abrir cuatro archivos. Ahora la ficha del lote muestra el historial de cobertura, las rotaciones aplicadas y las últimas mediciones de materia orgánica en una sola pantalla. Las comparaciones entre lotes de Córdoba y del sur de Santa Fe se volvieron directas.
También dejamos de mezclar registros de erosión eólica con los de compactación, algo que generaba lecturas equivocadas en los informes trimestrales.
El equipo de campo carga los datos el mismo día del muestreo. Los informes para el área de investigación salen de la misma base, sin retoques manuales. Y quedó claro qué dato proviene de una medición y qué proviene de una interpretación.
No resolvimos todo: la carga desde zonas con mala señal sigue siendo un punto pendiente para la próxima campaña.
Podés ver el punto de partida en el primer caso de la serie o escribirnos desde contacto si querés revisar cómo lo aplicamos a tus lotes.